sábado, 26 de septiembre de 2009

Princesa del Cuento. XVII

vale...

lo prometido es deuda...

ya saben...

si kieren otro

dejen su mensaje

^^

hasta la proxima!!

^^

Ann

17.

– ¿Puedes ver en la oscuridad? – le pregunté.

– Tú también deberías, ya que es tu luz interna la que ilumina toda la habitación – me explicó.

– Entonces tú serás mis ojos porque yo no veo nada.

Terminó de cortar las cuerdas de mis pies y liberó mis alas. Pero antes de que se me ocurriera sacarlas me previno de no hacerlo en esa habitación. Salimos muy silenciosamente y corrimos por muchos pasillos, él sujetaba firmemente mi mano y yo intentaba vislumbrar cualquier detalle a mí alrededor sin conseguirlo. Nos detuvimos. Él empujó suavemente una puerta y me dijo.

– Apenas salgamos haz aparecer tus alas y aléjate lo más rápido que puedas.

– ¿Y tú? – si me estaba ayudando a escapar, no podía dejarlo ahí.

– Haré lo mismo, pero si me capturan de nuevo – me miró a los ojos y por vez primera pude ver los suyos. Eran color miel y expresaban una inmensa preocupación – quiero estar seguro de que al menos tú si pudiste escapar.

– No te puedo dejar – sin darme cuenta me había acercada más a él, y ahora estaba suplicándole que no me dejara sola – ¿Y si me atrapan? ¡Ni siquiera se algo sobre defensa personal!

– Vaya que eres necia – dijo sujetándome fuertemente por la cintura sin alterar la voz – con tus alas impúlsate hacia arriba y no te sueltes.

– Aun no soy princesa y ya estoy enfrentándome a situaciones de peligro – bufé.

– Yun diría que tienes alas de militar – y antes de que pudiera protestar colocó su dedo índice sobre mis labios – cuando abran cierra los ojos, no soportaría que vieras lo que está a punto de pasar.

Le hice caso y antes de que pudiera contar hasta 10 escuché el seguro de la puerta, entró un extraño con algo raro en unas bandejas. Cerré los ojos y logré escuchar como golpeaba contra algún lado y dejaba de quejarse al instante, luego me jaló al exterior y sentí unas microscópicas descargas de energía emanando desde el cuerpo de Christopher. Abrí los ojos para verlo y las estrellas interrumpieron mi propósito, eran más hermosas de lo que parecían desde la Tierra. Todo era diferente, desde las plantas, las personas y sus ropas, hasta los medios de transporte. De algo estaba segura, nadie allí tenía alas.

Reaccioné y mis alas se materializaron sobre las manos de Christopher y se agitaron desenfrenadamente y sin descanso hacia el espacio exterior.

– Me gustaría poder tocarlas – susurré al universo.

– Aun no estás en condiciones de jugar con ellas – me contestó Christopher.

– Es posible jugar con ellas – esa era un preciosa virtud que me gustaría compartir.

– No – me respondió con una hermosa sonrisa.

– Mentiroso – dije a mi vez, riendo – ¿sabes Christopher? En mi planeta nadie creería lo que estoy mirando.

– Deja de llamarme así, me hace sentir como si fuera un anciano – se quejó.

– ¿Y entonces?

– Dime Chris…

– No, necesitas un pseudo nombre adecuado… algo como… no se, alguno, pero que no tenga nada que ver con tu nombre, – ¿por qué estaba diciéndole esto justo ahora? Ni siquiera podía llamarlo “amigo” y ya estaba hablándole como si lo conociera desde siempre.

– Vaya si eres rara.

Un muchacho sincero no lo encuentras en cualquier lado, ni aunque fuera un espacio tan grande como el universo.

– Si no fuera rara, no estaría aquí en este momento – me justifiqué.

Él había conseguido que olvidara mis preocupaciones, que básicamente eran ser secuestrada y vendida en el mercado negro, nada fuera de este mundo.

– Tienes razón, si fueras una simple humana no te hubiera conocido ni te convertirías en una princesa en solo unos días – agh, de nuevo esa palabra, ¿qué no podían conformarse con que solo fuera yo misma?

– ¿Por qué casarme? – ahora estaba otra vez molesta, con qué facilidad cambiaba de estado de ánimo, ojala no me estuviera convirtiendo en bipolar.

– Porque eso se espera de ti... – sonaba como un lamento, pero no me aseguraba nada.

– ¿Entonces por qué no solo beso a quien yo quiera y me olvido de todo eso de la boda?

– Porque no… Ni aunque estuvieras con quién será tu esposo, no es correcto adelantar las cosas – más confusión, y lo que es peor, me estaba pasando como en Peter Pan, la tristeza me estaba llevando hacia abajo…

A un lugar al que no pertenecía y planeaba usarme para sus planes malvados.

– ¿Irina, por qué estas bajando? – se estaba asustando, y yo también.

La nostalgia de no hacer lo que quería y verme obligada a seguir órdenes de alguien más me hacía detenerme, y aunque no quisiera, la gravedad me jalaba de regreso a mi encierro.

– No debes darte por vencida tan pronto, recuerda que no tienen alas pero si vehículos con los que alcanzarnos.

No se escuchaba preocupado, pero si ansioso por lo que fuera a pasarme, y en cierto modo me hizo sentirme protegida… querida… me sentía bien.

Los pensamientos positivos me consiguieron levantar. Me ayudé recordando a mi abuela, Kydrin, Yurem y la mujer de mis sueños, ellos me despertaban de mi letargo, y mis alas brillaron convirtiéndose en propulsores que me lanzaron de nuevo hacia las estrellas.

– ¡Ahí están! – escuché a alguien señalándonos.

– Es hora de volar – cosa de chicos, no importaba su procedencia, a todos les parece excitante la velocidad y las descargas masivas de adrenalina

– ¿A dónde iremos?

– Aun no lo sé, sería preferible que nos ocultáramos un rato para perderlos – seguimos a todo lo que nuestras alas podían, pero por ratos escuchaba la alarma de nuestros perseguidores.

– A dónde – insistí.

– Si fuera solo yo tendría un millón de escondites – se justificó – como somos dos es un poco más complicado, quizás Gena quiera hospedarnos un rato.

– ¿Gena? – sentí una punzada en el estómago, me convertí en alguien insistente y loca – ¿Quién es ella? ¿Dónde la conociste?

– No estoy orgulloso de eso, dejémosla en que es solo una vieja amiga – intentó evadirme.

– Ya, claro – ya no quería volver a estar deprimida… e intenté tomarle el pelo – seguramente es una de tus miles de conquistas, y como quedaron en buenos términos nos hospedará voluntariamente a los dos por un lapso indefinido de tiempo, a sabiendas de que un grupo de secuestradores quiere capturarnos…

Funcionó. Mi brillante mente pudo en contra de su negatividad. Nos reímos un buen rato, y por tanto viajamos más rápido, aunque en realidad no notáramos el cambio de velocidad.

– ¡Oh, claro! ¿No sabes que son un excelente pretendiente? – qué genial era que abordáramos un tema más ligero – Pero si hubieras sido mi novia, además de que ella tiene unas décadas más que yo, mi madre me hubiera desheredado.

– Bueno – aún no dejaba de reír – ¿entonces quién es ella? No me digas que te escapaste de casa y cuando te quedaste sin provisiones ella fue quien te alimentó.

Él volvió a reír, tal vez mi imaginación había llegado demasiado lejos y ahora él pesaba que estaba loca.

– La verdad paso exactamente eso – me explicó entre risas.

– ¿Qué? Me estas bromeando, ¿verdad?

– No, unos años después de que Yurem empezara como teniente, decidí que no iba a quedarme en casa para siempre, así que hice una pequeña maleta, tome provisiones y huí – él se reía, era una risa muy fluida, simple, de esas que aparecen en los recuerdos agradables – después de un tiempo y con una ración de comida extra decidí que era hora de comprar algo y caí en el planeta de Gena, iba a comprar un poco de plasma, yo se que el que hay ahí no es muy bueno, pero al menos podría saciarme. Pero me robaron, luego vagué un tiempo pensando en cómo iba a sobrevivir, aún tenía esa ración y mis energías acumuladas, pero el momento en que las usaría estaba más cerca, encontré la casa de Gena y le pedí hospedaje a cambio de trabajo y bueno, ella es una gran persona y me ofreció una habitación y mis comidas con solo ayudar en la casa y sus actividades. Llegué a pensar que era mejor que estar en mi casa, creo que la hospitalidad de ella era mejor que la suntuosidad del castillo.

Seguíamos volando, y el tiempo se me pasó deprisa. Yo seguía intentando imaginar cómo sería eso, y acerté al pensar que era mejor que lo que estábamos haciendo ahora. Mucho mejor que mi viaje de regreso a casa.

– Después nos llegó el rumor de que la reina tenía nuevas noticias de la princesa desaparecida, y ya que allí tardan una eternidad en llegar las noticias, decidí regresar para mantenerme informado, desde entonces estoy en contacto con ella, mandándole recados con las nuevas noticias…

– No quiero que se enteren de quién debería ser… – lo dejé desconcertado, para él solo era Irina y nada más.

– ¿Cómo te llamaban en donde vivías antes? – me dijo muy serio.

¡Qué lindo era! ¡Me entendió a la primera lo que quise decirle!

– Mairi – le dije – Sue me dice así, y Yurem me presentó así con tu madre, y bueno, he sido llamada Mairi por todos los que me conocieron por 14 años…

– Entendido – él seguía muy serio y aún así parecía burlarse – solo espero no equivocarme de nombre t que accidentalmente todo el planeta se entere de tu presencia.

– Si eso ocurriera, nos expondrías a ambos ante los secuestradores – le advertí.

– ¿Ah sí?

– Como si no te hubieras dado cuenta antes – le dije, – anda, dime donde nos dirigimos.

Él se rió, yo empezaba a conocerlo y me daba cuenta de que lo que él sabía era más de lo que aparentaba la mayor parte del tiempo. Seguimos volando y al poco rato dejé de ver estrellas y cruzamos una zona de asteroides deshabitada y aun así, muy hermosa.

– ¿Logras ver ese bloque gigante de allá? – Él me señaló un punto en la distancia, que a mis ojos le pareció una roca más – un rato después de pasarlo, veremos la casa de Gena. Solo espero que no se pongan celosos – agregó maliciosamente – ¡Mira que mala suerte es haber conservado ese precioso vestido!

– ¿Y qué me dices de ti? – me defendí – traje de etiqueta, zapatos de fiesta, además de mi como acompañante y ambos con alas, ¿no crees que llamaremos la atención?

– Bajaremos directamente a su casa – dijo simplemente.

– Y con la única vez que estuviste aquí caíste por error… – insinué.

– Nunca dije que solo había venido una sola vez v seguía muy animado, ¿cómo es que ella podía hacerlo tan feliz? – solo te mencioné la primera.

– ¿Cómo…?

– Silencio, llegamos…

El rumor de las palabras, aunque no diferenciaba lo que decían, era inconfundible. Gente hablando por todos lados, parecían comprar algo, tal vez comida, o regateando, pero lo más seguro es que fuera este lugar como un mercado.

– Aquí me robaron la primera vez, – sonaba molesto – en unos minutos se apagarán las luces y volaremos en esa dirección, no te sueltes.

Mientras hablaba señaló en una dirección con su dedo y me tomó de la mano con la otra. Apenas fui consciente de este detalle cuando se apagaron las luces y quedó el mercadillo en la penumbra. Sentí como jalaban de mi mano y aparecían mis alas por puro instinto. Avanzamos rápidamente, y justo cuando mis ojos ya adaptados a la oscuridad notaron el movimiento, Christopher me jaló hacia arriba cruzando el lugar. Pasamos una pared muy alta y nos ocultamos detrás, al instante se encendieron las luces.

– Desde aquí tendremos que caminar – no me soltó, ni siquiera le vi intenciones de hacerlo.

– ¿Qué fue eso?

La escena de luces, su mano junto a la mía, y la familiaridad con la que me trataba me habían dejado alucinada.

– Toque de queda – me explicó a las 8 apagan las luces y 5 minutos después las vuelven a encender, así les avisan que en una hora deben estar todos en sus casas.

– ¿Y nosotros? ¿Y los visitantes que no conocen la existencia del toque de queda?

– Solo se toma en cuenta en las ciudades grandes.

– ¿Y cuando estemos con… Gena? – tuve que hacer una pausa para recordar su nombre.

Su respuesta fue una gran risotada.

domingo, 20 de septiembre de 2009

Ann P. N.

alguna vez han pensado que su carga de trabajo es excesiva?
bien... este es mi caso
mi nombre; Ann P. N. (Phoenix Nox ¿asi o mas raro?)
edad; 17 (ugh)
sexo; femenino.
ojos; cafe claro
cabello; castaño claro, muy lacio y muy largo
tez; donde el sol es persistente, morena clara; donde no, blanca.
peculiaridades; adicta a los libros.

bien--- este es el caso

mi vida es menos que normal..

he sido secuestrada por los aliens, retrocedido en el tiempo, viajado a las profundidades de la tierra y volado en el espacio

y no conforme con eso, soy estudiante de preparatoria en una escuela en mexico, violinista, y señorita irresponsable.

mi semestre actual tiene de dificultad el "servicio social= para regresarle a la sociedad un poco de lo que me ha dado"
y ya lo hice
pero como no tenia nada que hacer este semestre... entre a hacer practicas en el laboratorio de la escuela los lunes y martes hasta las cuatro, los miercoles de tres a cuatro, y los viernes hasta las tres.
luego me dijeron "va a haber encuentro de orquestas este año, aqui" y dije que si.
y para terminar pasé al concurso regional de biologia (¿qué hago ahí, ni me gusta la biologia?) y es el miercoles-

ufffffff

carga de trabajo al límite...

Quiero un descanso!!

mi punto a favor es que estoy avanzando con la transcripción de Princesa del cuento ^^

asi que si quieren que ponga más caps... diganme y con gusto subo otros-....

pero si no es así... bueno... seguire transcribiendo y haré mi lucha en el mundo de los libros impresos ^^

asi que esta soy yo...

Ann P. N.

lunes, 17 de agosto de 2009

Princesa del Cuento. XVI

vaya! al fin subi un capi!

jajaja

feliz regreso a clases!

♥kiss♥

Ann

16.

Desperté en otra habitación, también a oscuras y con las manos y pies atados además tenía algo tipo arnés que evitaba aparecer mis preciadas alas. Pero no estaba amordazada, al parecer el lugar se encontraba lo suficientemente lejos como para querer gritar y con la certeza de que nadie me escucharía.

‘¡Sue!’ grité en mi cabeza, pero solo sentí un enorme vacío.

– Se lo que quieres hacer, pero no funcionará – dijo la voz pasiva de un desconocido – las paredes están hechas para bloquear los dones mentales y físicos, algo como “nada sobrenatural en esta habitación”.

– ¿Qué quieren de nosotros? – no sonaba ni triste ni resignada, solo era una pregunta normal.

– ¿No es obvio? – se rió un poco, pero incluso sin poder ver su rostro, estaba segura de que solo era una pantalla – Eres la princesa Irina, la que va a asegurar el balance entre el universo.

– Yo no…

– Eras la única chica en el salón y la reina Antje estaba feliz de verte – imaginé como ponía los ojos en blanco – es muy claro que eres la princesa perdida a la que todos han estado esperando.

– Entonces…

– ¿No lo comprendes? – mi interlocutor estaba cada vez mas molesto – cualquiera pagaría lo que fuera para estar contigo, eres una princesa heredera que aún no tiene un esposo y además puedes volar, vales todo el plasma del universo, muchos venderían su alma o lo que fuera necesario para tenerte consigo y asegurarse un reinado a tu lado.

– No veo que tiene de bueno estar a mi lado – dije, pesimista.

– Eres una de las princesas mas hermosas que he visto, y mira que mi madre quiere que me case pronto y me ha presentado a toda aquella que considere “buen partido” para mi – ahora estaba mas tranquilo, como si ser secuestrado fuera cosa de todos los días.

– ¿Quién eres?

– ¿No lo has adivinado aun? Yo esperaba mas de “la heredera al trono perdido del mundo entre los mundos” – ahora se burlaba, ¿quién se creía este sujeto?

– Si tu madre está tan obsesionada en verte casado – debía poner el máximo a mis recuerdos de lo poco que había leído de Sherlock Holmes y sacar conclusiones de lo que me habían dicho – puede ser que entonces alguien cercano a ella haya abdicado a algún puesto importante, como Yurem, en ese caso tú eres Christopher, aunque como no creo haberte visto antes, no puedo decirte a ciencia cierta como eres y tomando en cuenta de que tu madre solo mencionó que tenías 16 años.

– Eso está mejor – me felicitó – si, mi nombre es Christopher, y si, mi hermano es Yurem, pero a diferencia tuya, yo si te había visto a ti antes del percance.

– ¿Mientras estaba enfrascada en mis fantasías? – me burlé.

– No, mas bien en la biblioteca, cuando llegaste a media presentación a desviar mi concentración y provocando que casi cometiera un error gravísimo en la melodía – decía. ‘Momento, ¿él me había visto?’ – tuve que ver casi siempre a mis dedos para no perderme – esto prueba que la oscuridad ayuda a decir lo que no sería posible a pleno sol – y luego desapareciste, no solo eso, te evaporaste del lugar tal y como habías llegado. Después, con el tiempo en mi contra, tenia que cambiarme y presentarme en la cena, estaba convenciéndome que habías sido un espejismo cuando ¡ahí estabas de nuevo! ¿Sabes lo frustrante que es que e materialices ahí a donde iba? Estabas en la puerta de mi habitación, pero esta vez no te desvaneciste, solo te diste la vuelta y echaste a correr – su frustración ahora era mas presente que antes – ¡Y para terminar tus alas! ¿Rojas, verdad?

– Si pero entonces… -- me aventuré a interrumpirlo, pero él no me dejó continuar.

– ¿De verdad no me viste entrar al salón? – su voz sonaba mas contenida, y pude escucharlo negar con la cabeza – Casi me de un paro cardiaco cuando te vi sentada junto al capitán.

– ¿Kydrin?

– Él, bueno, eso me hizo sospechar que no eras solo una chica más en la cena, además de que Yurem te mirara como si fueras todo su universo.

– ¡¿Qué?! ¡No es verdad! – ¡Yurem no podía hacer eso!

A mi me gustaba Sue, bueno ahora también Christopher, ¡pero Yurem era mi amigo! Además si me veía así, no comprendía como es que no iba a regresar a su casa y poder reanudar nuestro compromiso, pero claro, aquí la única que puede quedarse confundida soy yo, ¿no? ¡Quién se creía!

Ahora tenia a mi lado a este chico, en una habitación tan oscura como la boca del lobo, y yo amarrada y sin saber en que condiciones lo dejaron a él, ¿y si me hacía algo?

Ya estaba poniéndome paranoica.

Era algo poco probable que ya que sino no se hubiera tomado tantas molestias por explicarme todo esto. Tal vez después de todo si era un buen niño.

– ¿Confuso? – sugirió.

– Me quedó clara la parte en que fui raptada para ser vendida en el mercado negro – intenté tomarle el pelo.

– Si, que las tima por el vestido – ¿fue un suspiro lo que escuche? – se te veía muy bien…

No escuché el resto de lo que planeaba decir, porque se calló enseguida. No comprendía el motivo de su silencio repentino, hasta que una brillante luz me dejó cegada y alguien la atravesó. Luego se apagó la luz otra vez.

– Mira que tenemos aquí – la voz de un hombre adulto, grave, moderada y amable, me sorprendió. Sentí escalofríos, porque a pesar de hablar muy silenciosamente era intimidante.

Acababa de darme cuenta de que, aunque no veía nada, mi oído y mi olfato habían sido beneficiados, porque un olor dulzón como la miel se quedó adherido a la habitación.

– Eres muy hermosa, que lastima que no podré conservarte… esa era mi intención, ¿sabes? El chico no me interesa – continuó el extraño – Pero ellos me prohibieron hacerte cualquier cosa, tienen planes muy interesantes para ti y tu amiguito. Espero que estés lista porque es hora de irnos.

– ¿Por qué estas aquí? – escuché que le preguntaba Christopher.

– Vine a despedirme – dijo, obviamente dirigiéndose a mi – de verdad quiero besarte, hermosa – quería halagarme, pero solo consiguió que me sintiera sucia – pero si lo hago, ellos lo descubrirán y entonces quedarías viuda antes de la luna de miel.

No entiendo como es que esto le provocó risa, parecía inconcebible que yo y solo yo fuera la causante de todo esto.

– No te preocupes, ocuparás tu lugar correspondiente cuando mi jefe termine con su plan – ¿qué era lo gracioso? No lo se, pero él siguió hablándome – Fue un gusto conocerla princesa, hasta pronto.

Y eso fue todo, él salió de la habitación dejando ver otra vez el destello incandescente que brotaba del exterior. Mientras tanto mi compañero de celda se removía en su lugar.

– ¿Qué ocurre? – logré decir.

– ¿No es lógico? – lo que fuera que estaba haciendo le causaba un gran esfuerzo físico, porque jadeaba un poco al hablar – Piensan casarte con el que planeó todo esto, y al parecer algo le va a pasar a tus padres también, porque sino no hablarían de colocarte en el lugar que te corresponde.

Entendí a la primera y me quedé atónita, estaba hablando de yo como… heredera.

– ¿Y cuál es tu papel en esta conspiración? – ya comprendía el mío, pero, ¿y él?

– ¿Viste a Yurem? – escuché que algo se rompía mientras me explicaba – todos creen que no dejará el ejercito para irse a gobernar, así que yo soy el que le sigue al trono y eso.

– Ah.

¿Cómo es que él tenía respuestas para todo y a mi solo se me ocurría decir eso?

– ¡Por fin! – exclamó – ahora tú.

Sentí como me sujetaba cuidadosamente las muñecas y cortaba las cuerdas o lo que fuera que me atara.

– Suaves como rosas de primavera – susurró en mi oído, acarició mi mejilla y me besó en la frente, como si pudiera ver todo perfectamente.

domingo, 9 de agosto de 2009

ya regrese!!!



wow.... tendran k esperarme al prox post para k les cuente k tal estuvo


ahorita voy con los premios k recibi y no he puesto ^^



grax a ....



Chris....

Por los premios....



ESTE PREMIO SE LE OTORGARA A LAS PERSONAS Q NOS HACEN DELIRAR, YA SEA POR SUS HISTORIAS, POEMAS, CUENTOS, DISEÑOS DE BLOG O POR Q SON UNAS PERSONAS INCREIBLES!!!

REQUISITOS:


1.-MOSTRAR EL PREMIO EN TU BLOG

Hecho! ^^


2.-AGRADECER A LA PERSONA Q TE OTORGO

Muchas Gracias a Chris


3.-DECIR TU MAYOR DELIRIO O TUS DELIRIOS

El chocolate! Los libros!


4.-DECIR TU PEOR DELIRIO

Torturarme al autoprohibirme leer un libro ... O_o


5.-OTORGARLO A LOS BLOG Q TE HACEN DELIRAR

wow eso es.... poco!!!

Blogdeneus

Destino, Suerte y Sangre!

Dolce Inferno

*ManyatikaFantasiaa*

Sueños Rotos.





Requisitos
Agradecer a la persona que te lo envió

Chris.... otra vez ^^

2) Decir que pareja, ya sea de libro o película, te gusta más.
uhm.... no se....
de una serie que se llama "secreto de estado" son Beaufort y Sylvie.... aunque son muy raros... jaja

3) nombra a tu amor imposible (famoso si, no queremos que se peleen con sus novios por esto)

uhm.... Harry potter.... todos los demas son hasta cierto punto posibles ^^

4) Cita una escena de amor de tu libro favorito
de hecho no es una cita... es cuando Beaufort se da cuenta de que ama a Sylvie.... pero ella se hace prometida de un duque... oh.. que hermosa fue ^^

5) Blogs Premiados
uh... solo 5?
ok a ver k encuentro... ^^

Amar lo Prohibido

La Rosa Negra

Notes in loneliness

"Calambres en el alma"

"V A M P T A S T I C !"




Y gracias a Caty por...
"let's be friends" y ...



Requisitos:

1) Nombrar al blog que te lo entregó
a Caty de
http://cosasdecaty.blogspot.com/



2) Comentar tu lado oscuro:
uh… me encantan los vampiros… soy manipuladora y malvada…. ^^ cosas raras que una puede hacer… ^^

3) Hacer entrega a 4 blog que tengan las mismas características:


pues...
Purple Rose

No es tan difícil como parece

Saga-Solsticio Lunar

SubMundo

Caty

4) Explicar la razón por la que se lo otorgas:
XQ me EncanTan sus Blogs!!!

jueves, 9 de julio de 2009

Premio

Premio blog de oro

Gracias abril x el premio ^^
etto... ah si las bases!

Reglas de premio:

1- Exhibir el premio.

2- Enlazar el Blogger que lo entrega

3-Elegir otros 10 Blog para premiar.

4-Informar por medio de un comentario al elegido.

De mi para los blogs...

bueno.... soy poco observadora... jeje

asi k este va para todos mis amigos de blogs k frecuentan el mio ^^

y a los k conozco

y a los que me he encontrado en los blogs de otros ^^

sip

^^

♥kiss♥

Ann

martes, 7 de julio de 2009

Premios

^^
perdon x no subir esto antes
pero me da un poco de penita subir premios
xq hoy?
una de mis amigas me dijo anoche
"no te acostumbres a recibir elogios"
y le di muchas vueltas todo el dia de hoy
asi k decidi k era buena idea subirlos...
y agradecerles a los k recuerdo k m hayan dado alguno (o algunos)
si me falta alguien
digame y lo agrego a la lista
^^
muchas gracias x leer esto
^^
♥kiss♥
Ann
Premio Angel

Este premio no tiene reglas, es una forma de agradecer a todos nuestros amigos, porque la amistad es lo más importante así que este premio lo podéis exhibir todos vosotros en vuestros blogs

Premio Este Blog es una Joya

Tampoco tiene reglas ^^

Premio Olha que blog Maneiro!

1-Exhibir la imagen del premio"Olha que blog Maneiro"

2-Poner el nombre del blog que te lo dio.

Etto... no lo recuerdo ^^

3-Indicar 11 blogs preferidos, avisarles.

Al final mejor ^^

Premio Amigable

1. Colgar en el blog la imagen del premio y decir quien te lo entregó.

2. Contar 3 cosas que nunca hayas hecho pero te gustaría hacer.

3. Contar 3 cosas que nunca hayas hecho y que JAMÁS harías.

4. Entregar el premio a 6 blogs/webs y avisarles...

ah! no recuerdo, creo que me lo dio

2:

viajar por todo el mundo

viajar a traves del tiempo

terminar un doctorado en medicina o genetica

3:

Dejar que me golpee algun chavo

abortar a un bebe a proposito

reprobar un examen

4:

al final ^^

Premio Crisalida Literaria

Reglas:

1.Publicar una entrada anunciándolo.

2. Ecribir tres deseos:

- Quiero una coleccion con mis autos favoritos

- Comprender como es que algunos de mis amigos son tan metódicos

- Que el blog siga delante y mejor ^^

3. Sonreir.

A ver, para eso.... a sí... imaginarse a Dimitri Belicov sin camisa...

o a Edward Cullen conmigo....

O a Taylor Lautner en mi escuela... y que me lleve de la mano

o conocer a Daniel Radcliffe

4. Escirbir lo siguiente:

Let your imagination open its wings!

¡Deja que tu imaginación abra sus alas!

Premio No me olvides

Este premio es otorgado en agradecimientos a los blogs, premiando su trabajo y como un motivo más para estrechar lazos existentes, para que así, no nos olvidemos de esos blogs que hacen que cada día queramos seguir haciendo lo que hacemos.

Requisitos que deben cumplir los ganadores-

1. Elegir siete candidatos que por sus cualidades creas que merecen el premio.

2. Editar una entrada mostrando el premio y hacer referencia a quien te lo entregó.

3. Notificar a tus candidatos.

4. Si lo deseas exhibir el premio en tu blog.

Premio "Luna de Fuego"

Reglas para recibir el premio Luna de Fuego:

"Este es un premio para reconocer a todos los blogs que tengan un diseño fenomenal y las noticias siempre en el momento en que suceden, que estén en si, bien actualizados"

1 Pegar el premio y sus reglas en tu Blog para que aquellos que reciban el premio puedan cumplirlas.

2 Decir si eres Team Jacob o Team Edward y su porque.

-- Team.... Jacob... xq soy muy impulsiva... aunk me encantan los vampiros.

3 Agradecer al Blog que te lo mandó.

Muchas gracias a Caty ^^

Premio Siete cosas raras sobre Mi

Reglas:

1. Decir quien lo entrega

este fue de .... maldicion no lo recuerdo

2. Mencionar 7 cosas extrañas/raras/diferentes sobre ti

ok..

1. Llevo muchos muchos 10's en mi boleta

2. soy violinista

3. leo mucho mucho mucho

4. soy adicta al internet

5. tengo una rara enfermedad congenita (no pregunten ... como kieran)

6. casi no me enfermo ^^

7. MIS AMIGOS SON RAROS!!

3.Elegir siete blogs a los que concederles el premio

Premio Let's be Friends

"Blogs that receive the Let’s Be Friends Award are exceedingly charming. These kind bloggers aim to find and be friends. They are not interested in self-aggrandizement. Our hope is that when the ribbons of these prizes are cut, even more friendships are propagated. Please give more attention to these writers. Deliver this award to eight bloggers."

"Los blogs que han recibido el Award Seamos amigos son excesivamente encantadores. Este tipo de blogeros pretenden encontrar y hacer amigos. No están interesados en el auto-agrandarse. Nuestra esperanza es que cuando los lazos de estos premios estén cortados, incluso más amigos sean propagados. Por favor, poned más atención en estos escritores. Reparte este premio a ocho blogeros".

Ahora los premiados!

Todos los premios son para todos los blogs ^^

pondré los que considero .. si me paso.. pues ya k ^^

Caty

SubMundo

No es tan difícil como parece

Amar lo Prohibido

Libros Fantásticos y Románticos

Notes in loneliness

Nimphie: Relatos Homoeróticos

Destino, Suerte y Sangre!

Purple Rose

Blogdeneus

Saga-Solsticio Lunar

"Calambres en el alma"

Dolce Inferno

*ManyatikaFantasiaa*

Detrás de...

Sueños Rotos.

"V A M P T A S T I C !"

blutigen herz

viernes, 3 de julio de 2009

Princesa del cuento. XV

hello People!!!

^^ ya estoy de vacaciones!!! ahora si les podre subir capis mas constantemente

hasta el 10 de julio

^^

jeje

disfruten este

♥kiss♥

Ann

15.

Un joven vestido totalmente informal, como si de pronto hubieran llegado visitas y le hubieran pedido que tocara un poco, era el que interpretaba. Me encontraba recargada del umbral de la puerta cuando escuché un mínimo desliz que, al tratarse de una de mis obras preferidas pude notar, y voltee enseguida a verlo, pero él estaba muy concentrado en su música tanto que estaba segura, ni siquiera había notado mi presencia en la habitación. Eso era bueno si contamos que yo no debería estar ahí, y menos con un vestido que no era mío y aspecto de quien sabe que.

Apenas terminó de tocar esa pieza, le siguió una versión corta del lago de los cisnes de Tchaikovsky, decidí cerrar los ojos, y no es que me estuviera aburriendo, sino que las imágenes que veían mis ojos no iban acorde a lo que pasaba por mi mente, excepto la del virtuoso que acariciaba las cuerdas del violín como si de tersa piel se tratara. Increíblemente, mi mente divagaba en ríos de luz y calor, creados en parte por el sonido del instrumento, el muchacho que tocaba y mi imaginación veloz. Fantástico, realmente jamás pensé sentir eso en un concierto que no tuviera un coro.

Cada vez que cambiaba de pieza, mas color aparecía, pasaron muchas obras que conocía, muchas mas que no, y otras que ni siquiera imaginaba que pudieran ser escritas y mucho menos interpretadas por un solo instrumento. Todas fueron de mi agrado, como si las hubiera escogido exclusivamente para mi.

‘Solo una coincidencia’ me dije, eso era lo mejor, dado que una vez siendo princesa toda debería ser como yo quisiera, pero si tenía que ser todo así, ¿cómo iba a haber variedad de opciones?

Dejé de preocuparme y me volví a sumergir en el universo en que el chico había creado inintencionalmente para mí. Eso me bastaba por un rato.

Hubo una pequeña pausa para que el intérprete se relajara y diera una gran demostración de su habilidad. No me molestó, pero seguí pensando que tal vez él ni siquiera se habría fijado en mi, que era lo mas probable tomando en cuenta de que tal como estaba arreglada, era bastante raro no saber ni siquiera como me veía en este momento, no quise abrir los ojos para cerciorarme si tenia o no razón.

Me encontraba disfrutando de un segundo de paz cuando a alguien se le ocurrió mencionar que era la última pieza que el muchacho interpretaría porque estaba muy ocupado y debía alistarse.

Era una pieza veloz, si lo comparara con la altura… me da vértigo de solo pensarlo, pánico mas bien. No conozco mucho de violines, pero se que si hay movimientos en la mano izquierda, o sea cambios de posición, y si se combina con la velocidad, debe tener cierto grado alto de dificultad.

¿Ya lo comenté, no? Era un virtuoso violinista, tenía la mayor destreza que conocía, sus dedos dejaron de verse sobre las cuerdas en cierto momento, porque parecía que la velocidad a la que iba nunca era suficientemente rápida como para detenerse, porque revoloteaban creando un mar de notas en la perfecta sinfonía de sonido.

Cerré mis ojos y me dejé llevar por la melodía, quería ver lo que lo inspiraba. Me imaginé una abeja, por muy loco que parezca es lo que apareció en mi mente. Vi la simpleza con que se desplazaba y el pánico que se creaba para todos los que la veían.

En general, intimidante, los dedos del ejecutor se hacen invisibles cada vez más, creando espasmos a todo el que lo ve, y él está tan concentrado o abstraído mas bien, que olvida que tiene público que lo admira por su magnificencia.

La obra aun no acababa, pero esta era la última que iba a presentar. Después de semejante demostración quién no estaría cansado, y aun así creo que se ve magnifico, incluso con unas gotas de sudor perlando su frente.

Terminó. Nunca pensé que ver un concierto fuera entretenido, casi siempre son señores viejos con cara de gruñones los que he visto tocar donde francamente es muy aburrido, su mismo aspecto le quita interés a lo que interpretan, pero no este chico, él me hacía sentir a gusto, podía sentir su música e incluso imaginar lo que alguien quiso expresar cuando la escribió, era mágico, pero había terminado.

El joven estaba agradeciendo a algunas personas, aún con el violín en mano, pero yo era invisible para él. Decidí que como la demostración había terminado era hora de hacer acto de presencia en la cena, que debió haber comenzado desde hace mucho rato, y como estaba tan absorta por el joven de cabellos negros y con un pequeño fleco desordenado y disparejo que cubría en gran medida sus ojos sombríos y hundidos, que no había notado pasar el tiempo.

Mientras me retiraba y comenzaba a caminar, pensé ‘Tal vez si estuviera en mi casa, mas bien en mi planeta, vestida así habría causado un revuelo por donde pasara, pero no aquí, ese chico ni siquiera me miró una sola vez’

No había sido ni vista ni oída, y aunque no tenia ni idea de cómo llegar al salón, seguí caminando. Me perdí.

Había dado con el salón en donde tocaba el chico guiada por mi instinto y su música, pero ahora los dos me habían abandonado. Una alerta se encendió en mi cabeza, retrocedí unos pasos y empujé una puerta que creí era la que conducía al salón. Mi corazón se paralizó y reanudó su marcha a toda velocidad.

El mismo joven de unos momentos antes estaba de espaldas a mi casa y sin camisa, tenía los músculos muy torneados, como si hiciera ejercicio regularmente, de hombros ligeramente anchos y su cuerpo iba estrechándose mientras mas se acercaba a la cintura, pero eso no fue lo único que me llamó la atención, sino que justo en los omóplatos tenía unas cicatrices negras, como las mías, dejadas por las alas. Debido al color intenso que presentaban, acerté en el color que adoptaban.

Cuando saqué esa conclusión, él notó mi presencia y me miró acusadoramente. Bajé la mirada y eché a correr por los pasillos, queriendo con toda mi alma encontrar el comedor e irme de una vez de ese maldito lugar.

Detestaba la forma en que él me había mirado, como si fuera lo más repugnante que hubiera visto en su vida, o como si quisiera matarme. A pesar de todo no podía dejar de pensar en él, en su música… y en sus alas negras.

Choqué con algo, al parecer no estaba prestando atención siquiera a lo que estaba enfrente de mí, pero tampoco había escuchado a una pared quejarse o visto a una estatua abrazarme, alcé la vista para ver quién había recibido el impacto.

– ¡Yurem!

– ¡Mairi! ¿Dónde estabas? ¡Llevo mucho tiempo buscándote! – me reclamó.

– Me perdí – estaba asustada y sin ganas de discutir con él, además de que por fin me había llamado solo “Mairi” y no “señorita”.

Él me abrazó con fuerza y me condujo al salón, pero justo antes de abrir las puertas. Sue lo había puesto al tanto para que evitara cosas que lo hicieran parecer mas que mi amigo, pero aun así…

– Deja de temblar o pensarán que has visto un fantasma – él me besó en la frente.

– ¿Ya llegaron? – dejó de importarme el atractivo joven que había visto, sino los padres que tenía y aún no conocía.

– No, pero no creo que tarden, mi padre fue a esperarlos en la pista de aterrizaje en donde llegamos nosotros – me dijo mientras se paraba derecho, tal como si fuera a hacer un saludo militar.

Hasta ese momento no me había dado cuenta de lo elegante que iba, con un smoking negro y una camisa demasiado blanca. Se veía muy atractivo, y yo… aun no me había visto en un espejo.

– Hora del show – anunció sujetando mi mano y pasándola bajo su brazo, como solo lo había visto en las películas del siglo pasado.

Avanzamos un paso y el abrió la puerta para dejarme pasar. Ahora la mesa estaba ocupada, la cabecera estaba vacía, además del asiento de la derecha y el siguiente, al otro lado estaba la reina y junto a ella se encontraba el de Yurem, de ahí en adelante no había nadie. Después de los dos continuos a la cabecera de la mesa, Kydrin me miraba con cautela recargado en el respaldo de su silla.

Yurem me llevó al lugar continuo a Sue, supongo que los demás espacios vacíos eran para los que venían de visita. El chico jaló mi silla y Sue como buen caballero se puso de pie, luego me acomodé en mi lugar. Fue muy halagador, pero es probable que este acto de cortesía de mi nuevo amigo se repetiría muy constantemente después de que revelara quién era en realidad. Suspiré.

Ellos me comprendieron cuando apoyé mis codos en la orilla de la mesa y acomodé la cabeza sobre mis palmas. ‘Será agotador ser la princesa Irina…’

~Todo saldrá bien~ me consoló Sue desde mi cabeza. Aun no habíamos tenido tiempo de platicar frente a frente de esta nueva forma de comunicación, pero sabía que él estaba al tanto.

Yurem ya estaba en su sitio, exactamente donde lo había imaginado. Cerré los ojos e imaginé que me encontraba en casa, lejos de todo este jaleo y sin preocupaciones.

Escuché una puerta abrirse y cerrarse, alguien con una respiración entrecortada y pasos rápidos y constantes que se detenían en un ponto cercano. Luego jalaron una silla. No valía la pena abrir los ojos.

De improviso, unas trompetas anunciaron la llegada de los reyes y mientras abría los ojos, me paraba y miraba al punto donde habían salido los sonidos estridentes de presentación.

Varias cosas pasaron al mismo tiempo. La madre de Yurem gritó “Lil”, mi madre, o más bien la mujer de mis sueños, gritó “Irina”, y además todas las luces se apagaron y la oscuridad cayó sobre nosotros y por último lo más espeluznante:

Alguien había tapado mi boca, bloqueado mi comunicación mental con Sue y me había llevado hacia algún lado. Estaba indefensa. Solo pude intentar sacar mis alas, pero fue en vano, estaban como atascadas. Ahora la oscuridad estaba dentro de mí y las luces habían dejado de existir.

martes, 30 de junio de 2009

Princesa del cuento. XIV

hey! aún me queda una horita antes de irme a mi escuela

solo dos dias para vacaciones :D

pero luego solo tngo una semana de vacaciones y luego m voy un mes :( a un curso para sacar mi servicio social

bueno... todo sea por ser buena estudiante :P

aki les dejo el cap 14

me costó pokito, pero los dejaré ahí xq el que sigue es muy importante para la trama de mi historia

buenas noticias

tngo tambien el 15 y 16 en la compu :P y en mi celular (que es donde lo escribo) tngo hasta el 31!!! imaginen mi felicidad cuando vi en el asunto "Cuento 30"

dije WOW!!!!

asi k basta de charla y mas Princesa del cuento XD

y.........

Luces!!!!


Camara!!!!


Acción!!!!


♥kiss♥

Ann


14.

– ¿Quien eres? – susurró la reina.

– No comp…

– ¡Claro que si! ¡No he visto a Yun tan protector con nadie! ¡No mientas! ¿¡Quien eres!? – su voz había empezado como un murmullo, pero conforme avanzaba iba ganando intensidad y terminó gritándome.

– No soy nadie, solo una amiga – susurré, estaba confundida, ¿hasta donde podía ella comprender de lo que se trataba esto?

– Cuando dije lo de su boda con la princesa él se puso alerta y te miró con ansiedad – se estaba desesperando – ¿eres su novia? ¡Él está comprometido con la princesa Irina, no puede tener novia!

– ¿Pero se hizo militar para no casarse con ella, no? ¡Tiene derecho a escoger con quien estará el resto de su vida! – con cada palabra me iba preguntado más si era él a quien defendía o a mi misma… era defender exactamente lo mismo, pero en mi caso iba a ser mi matrimonio… con él – Yurem decidió su vida y no me importó tener el titulo que fuera.

– ¡Quién eres! – me gritó otra vez – hablas como si lo conocieras desde siempre!

– Es solo que lo comprendo – y ya que me exigía respuestas, ¿podía yo pedir algunas, no? – ¿Quiénes vendrán a la visita corta?

– El rey, la reina y su sequito vienen de improviso, pasarán aquí la noche y mañana la reina se irá y el rey cerrará unos tratos con mi marido – confesó.

‘¡Oh, no! ¡Vienen para aquí en este instante!’ le grité a Sue con los ojos cerrados.

~¿Quienes?~ como si una corriente de aire me trajera su voz escuché que mi amigo me decía.

‘Papá y mamá’ le contesté, no me importó el hecho de que probablemente estuviera alucinando o escuchando voces en mi cabeza.

~Pobre Yurem, hora de irnos~

’¿No sería mas fácil si los esperáramos?’ me aventuré a preguntar.

~¿Quieres esperarlos?~ preguntó.

‘Quiero quedarme a cenar, si llegan para entonces nos quedaremos, pero en caso contrario nos iremos lo mas pronto posible’ ¿contradictorio? Por un lado quería quedarme y esperarlos, pero por el otro quería huir y estar más tiempo con Sue.

~Está bien, pero~ por un instante vislumbré su rostro, se veía preocupado ~¿Qué te están haciendo?~

‘Ella sabe que no soy solo su amiga, pero no creo que haya notado que soy la princesa, dice que Yurem me protege mucho, lo que es obvio tomando en cuenta que para eso lo enviaron’ le expliqué rápidamente.

~¿No le has dicho quien eres?~ no se si era decepción o alivio lo que intentó transmitirme.

‘Supuse que si me presentaste como Mairi debió ser por algo’ las charlas mentales no me estaban gustando, no podía ver su expresión al hablar, ni la arruguita que se formaba entre las cejas al preocuparse.

– ¿Mairi, estas bien? – la voz de la reina me sacó de mi trance, y abrí los ojos.

– Si – antes de que mi mente procesara algo más, le cuestioné – ¿Para qué me trajo aquí?

– ¡Para arreglarte, niña! – sus cambios de humor repentinos estaban asustándome, hace dos minutos estaba furiosa y confundida, luego solo confundida y ahora feliz, gracias al cielo que ella no era mi madre – no puedes ver a los reyes en esas condiciones, parece como si hubieras viajado tanto como un militar, aunque parezcas dama de la corte.

‘¡Fantástico, mas comparaciones con la realeza!’ antes de seguir lamentándome, sentí que me jalaban a para pasar a otra puerta, y cuando entramos quedé sorprendida.

Estaba en un ropero gigante, más o menos del tamaño de la planta baja de una casa promedio. Nos encontrábamos paradas en medio de una de las paredes mas cortas, de este lado había infinidad de zapatos, mejor surtida que una zapatería. Justo la pared de enfrente tenía un enorme espejo incrustado en ella. Las dos paredes restantes, las más largas, y los pasillos que se formaban con los anaqueles y percheros estaban repletos de ropa.

– Ariadna, búscale algo adecuado para la ocasión – ordenó la reina.

Me jalaron a un área de vestidos y conjuntos de gala, de todas las tonalidades que conocía y de las que no, también. Creo que escuché algo como -tendremos que desvestirla- pero me encontraba tan abrumada que no estoy segura. Me probaron de todo tipo de vestidos, de varios colores, y en cierto momento Ariadna comentó que el rojo era mi color. Además que el color azul y rosa eran bastante favorecedores. Como si no fuera obvio. Era de esperarse que mi color y el de mis padres, pero entonces, ¿y el verde?

– No, niña, el verde es un color triste para ti, deben ser colores que resalten tus ojos ambarinos – dijo la reina.

Sin querer había dicho lo ultimo en voz alta, pero, ¿ámbar? Cuando habíamos salido de la Tierra mis ojos eran café oscuro, ¿y ahora ella decía ámbar?

– Señora mire, tiene… – dijo la muchacha señalando mi espalda.

– Oh, ¿esas son marcas de golpes? ¿Te han maltratado mucho? – ¿golpes? ¿No se dan cuenta de que son las cicatrices dejadas por las alas?

– Una capa de hilo de araña las cubriría perfectamente y dejaría al descubierto su figura – sugirió Ariadna.

– ¿Hilo de araña? ¿Rojo? – la reina estaba ideando algo – entre los vestidos de Lil hay uno como ese que nunca usó, ¿verdad?

– Si.

Me llevaron a rastras, otra vez, pero ahora la chica llevaba mis ropas. Nos detuvimos frente a un perchero con un solo vestido, en una bolsa de plástico. Digo vestido porque eso debía ser, aunque si el mejor diseñador del mundo lo hubiera visto habría llorado por solo acercarse. Era una preciosidad entretejida con hilo como seda en color rojo, con una capa muy suave y más larga que el vestido mismo y se sostenía por una larga cadena dorada. El vestido estaba escotado en el frente y con la espalda totalmente descubierta, unos finos tirantes que mas bien parecían unos cuantos hilitos trenzados entre si para anudarse detrás del cuello le daban forma, y era muy largo, con una figura que si lograba ponérmelo, me quedaría muy entallado.

~Hermosa~ escuché a Sue ~¿Ya estas lista? ¿Qué haces?~

‘Me visten para la cena’ respondí aturdida.

~¿Visten?~ sonó incredulidad en su voz.

– ¿Crees que le quede? – preguntó la reina.

– Absolutamente – la chica tomó el vestido y lo descolgó – niña, esto es perfecto para usted.

– ¡Bien dicho! – asintió la reina.

No quise darme cuenta de todo lo que me hacían y evité por completo el espejo, por miedo a que no me gustara en lo que me estaban convirtiendo, pero aun con estas precauciones no pude evitar sentir lo que me hacían, me pusieron el elegante ropaje y ataron mi lacio y oscuro cabello en un peinado que no imaginé que parecería, debo admitir que mi rostro no se inmutó, tal vez las expresiones que pensaba no iban a ser del agrado de mis anfitrionas que tan amablemente me estaban tratando. Después me maquillaron con cosas que no había visto en mi vida. Tuve que esperar mucho tiempo hasta que ellas coincidieron en que solo me faltaban tres detalles.

La capa; a pesar de todo, aun no la habían colocado para poder maniobrar mejor. Una gargantilla con cuantas rojas y doradas, que era más que nada un montón de pequeños eslabones de oro con las gemas incrustadas. Y un par de alambritos dorados enredados para formar un aro y ornamentados con gemas rojas a juego con el collar, en resumen, una diadema.

– Divina – las dos mujeres estaban satisfechas con su trabajo realizado.

La reina aun sospechaba que era algo más que solo la amiga de Yurem, y tal vez por eso es que me había prestado la ropa de su hija y arreglado de esa forma.

– Ariadna, es hora de que apresure a los muchachos – le explicó con un ademán – por favor guía a la señorita Mairi al comedor, los alcanzo en un momento.

La alidudida tomó mi mano y me llevó hasta el espacioso salón con grandes ventanales. La mesa seguía desocupada e iba a sentarme en la primera silla que estuviera a mi alcance, a fin de cuentas, Ariadna me había abandonado apenas me dejó en la habitación y había muchas sillas disponibles.

Un sonido como ningún otro que hubiera escuchado antes llamarme la atención me absorbió, corrí hacia la puerta de donde procedía tal magnificencia, y no me equivoqué ni una sola vez, pero llegado al momento en que solo hacía falta traspasar una sola puerta me acobardé, de pronto una de mis obras favoritas, la muy tranquila “Rapsodia en azul” empezó a sonar desde dentro interpretada por un virtuoso violinista. Imaginé mil formas de cómo podía ser él o ella, pero mi curiosidad me ganó y me acerqué a ver.